Piscinas de acero

Piscinas de acero

¿Cómo elegir tu piscina de acero?

Para elegir correctamente tu piscina desmontable de acero hay que tener en cuenta varios puntos importantes antes de adquirirla:

  1. Espacio necesario disponible en el jardín
  2. Presupuesto disponible
  3. Cómo es el terreno en el que vas a colocarla
  4. Decoración que más se adapte al entorno

 

Elige la piscina que mejor se adapte a tu jardín

Las piscinas de chapa o de acero tienen la peculiaridad de tener una estructura robusta, totalmente diferente a las de plástico. La parte interior está compuesta de acero o de otros materiales metálicos. Gracias a esos materiales y estructura, estas piscinas se caracterizan por tener una alta resistencia y durabilidad ya que su chapa de acero esta galvanizado laminado en frio y tienen un tratamiento de gran calidad evitando el óxido del acero.

Gre expone una amplia gama en cuanto a la decoración de las piscinas: imitación piedra, madera, grafito y blancas. Gracias a todas estas combinaciones la piscina quedará al gusto del consumidor eligiendo la que más le guste y mejor combine con su jardín.

Para la elección de forma, longitud, altura y aspecto de la piscina, Gre ofrece más de 80 modelos. La forma puede ser ovalada o redonda. Dependiendo de la forma, las medidas serán diferentes. Para la ovalada la medida máxima son 10 metros y el mínimo 5 metros de largo. En este caso conviene tener en cuenta el espacio del que se dispone para colocar la piscina. Las piscinas pueden tener oblicuos u omegas. En el caso de los oblicuos, se requiere más espacio para poder colocar la piscina. Sin embargo, para el caso de las piscinas redondas las medidas oscilan desde los 5,5 metros hasta los 2,4 metros de diámetro. La altura de las piscinas será de 132 o 120 centímetros.

Las piscinas podrán estar instaladas durante todo el año con el mantenimiento adecuado. Si en invierno no se le da uso a la piscina será necesario un correcto mantenimiento del agua.

En cuanto a la instalación de las piscinas no se necesitaran ni obras ni permisos, y con las herramientas habituales de cualquier jardín será posible su montaje. Primeramente se necesitará un terreno nivelado y compacto para que soporte el peso del agua y la piscina esté nivelada. El terreno elegido tendrá que estar cerca de un desagüe y una toma de agua.

Se limpiará la superficie y se utilizará arena tamizada para poder nivelar y también proteger el perímetro de la piscina. Una base de hormigón previamente preparada también puede ser utilizada como base para colocar la piscina.

Una vez elegida la forma de la piscina mediante la dimensión del terreno, se colocaran sobre las marcas del suelo los perfiles inferiores de la base consiguiendo así marcar la forma de la piscina. Los paneles de chapa de acero se unirán entre sí mediante tornillos (incluidos), y se pondrán los tapones y tapas pertinentes.

Una vez montada solo queda una cosa ¡DISFRUTAR!

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