Reparar persiana de ventana

Una de las cosas que más se suelen romper en casa son las persianas, ya que están expuestas a los cambios de temperatura todo el día y por medio del uso se pueden quedar atascadas o incluso se pueden descolgar completamente.

Que las persianas estén en perfecto estado es fundamental para mantener nuestras estancias a la temperatura adecuada y con la luz que más nos interese para cada ocasión. Son muy útiles para contrarrestar el frío del invierno y el calor del verano, y gracias a ellas mantendremos intactos nuestros cristales durante más tiempo.

Lo primero que debemos de conocer para empezar a arreglarla es si nuestra persiana es de motor o de correa.

En el mercado podemos encontrarnos con muchas variedades de persianas, pero quizás sean las enrollables las que más se usen por su buena calidad y su larga duración. Una de las razones por las que más se rompe  es por los tirones fuertes que se le pueden dar en un momento determinado o por un cambio de temperatura muy fuerte en el exterior.

Para no llamar a un profesional vamos a explicarte como puedes arreglar tú mismo ligeros desperfectos sin la necesidad de cambiar la persiana entera:

–       Sustituir una lama vieja

Comienza abriendo la caja de la persiana  que normalmente se encuentra en la parte superior  y los topes inferiores para que puedas sacar la persiana por arriba. Cuando la tengas fuera, despliégala hasta donde esté rota y quita todas las lamas que están por debajo. Una vez hecho esto, deberás sustituir la lama en mal estado por la nueva y colocar la persiana, asegurándote que está bien nivelada.

El siguiente paso es recoger la persiana girando el eje y alineando bien las lamas. Hecho esto ya puedes introducir de nuevo la persiana en su carril. No olvides poner los topes y cerrar adecuadamente la tapa. Tu persiana ya está lista.

–       Sustituir la cinta de la persiana

Otro de los problemas más comunes es que se rompa la cinta que nos permite subir y bajar las persianas haciendo que ésta quede caída.

Lo primero que tenemos que hacer es quitar la tapa del tambor. Después fijaremos la cinta con un clavo en la parte de arriba del mecanismo de recogida para poder soltar la persiana sin que el eje esté en continuo movimiento.

Cuando ya lo tenemos todo preparado soltamos la cinta por la parte de abajo y sacamos la persiana por arriba tirando hacia nosotros. Lo siguiente es sacar la cinta estropeada, asegurándonos de tener bien sujeta la persiana.

Ya sólo nos queda enganchar la nueva cinta, introduciendo las lengüetas metálicas en las ranuras del eje. Cerramos la caja y la persiana estará lista de nuevo.

Comparte en redes sociales

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *